FAMILIA CAdA

Sabores de la Vid

¿Quién está al otro lado de Sabores de la Vid?

Al otro lado de Sabores de la Vid se encuentra la historia de Berna Cuesta y Miguel Laguna, dos apasionados del mundo del vino que hace 12 años comenzaron una aventura con más ilusión que recursos. Todo empezó en el bajo de unos amigos en Alaquàs, donde, de manera casi artesanal, comenzaron a comercializar vinos entre los restaurantes de la zona.

Dos años después, en noviembre de 2012, abrieron su primera pequeña tienda, que se convirtió en su hogar durante una década. En octubre de 2022 dieron un nuevo salto y se trasladaron a su local actual en la Avenida Blasco Ibáñez, donde hoy ofrecen una cuidada selección de vinos, bebidas y alimentos de calidad, tanto a profesionales de la restauración como al cliente final.

“Sabores de la Vid no es solo una tienda; es el resultado de años de aprendizaje, pasión y compromiso con lo que hacemos”, explican Berna y Miguel. Cada botella que ofrecen ha sido elegida con un criterio claro: que provenga de proyectos de bodegas que respetan la tierra y elaboran con sentido.

sabores de la vid

¿Por qué has abierto tu negocio en Alaquàs?

Para Berna y Miguel, Alaquàs es mucho más que una ubicación: es el lugar donde decidieron echar raíces y construir un proyecto que defiende lo artesanal, lo natural y la vuelta a lo sencillo como un nuevo paradigma de vida. “Siempre hemos tenido claro que somos tierra”, afirman. “Por eso nos comprometemos con los proyectos que respetan el entorno, nuestro origen y esa semilla que solo crece si la cuidamos”.

Su selección de vinos es un reflejo de esa filosofía. Cada botella cuenta una historia, procede de diferentes zonas de España y ha sido elegida con el mismo cuidado con el que se cultiva una viña. Pero su compromiso va más allá: también seleccionan productos de alimentación con criterios de sostenibilidad y calidad, contribuyendo al bienestar de sus clientes y al cuidado del entorno. “Elegimos Alaquàs porque queremos ser parte de una comunidad que valora lo auténtico y lo cercano”, añaden.

¿Por qué formáis parte de CAdA?

Formar parte de CAdA es una decisión que nace de la convicción de que la unión hace la fuerza. “Creemos firmemente en el valor del comercio local como motor económico y social de nuestro pueblo”, explican Berna y Miguel. Su adhesión a la asociación busca varios objetivos: mantener una red de comercios sólida y unida, impulsar la competitividad del sector y promover el consumo de proximidad.

“En CAdA no somos comercios aislados; somos una comunidad que se apoya, innova y crece junta”, destacan. Esta colaboración les permite estar más cerca de los vecinos, fortalecer la confianza en el comercio local y contribuir a un Alaquàs lleno de vida y oportunidades. “Apostamos por un modelo donde la cercanía, la calidad y el compromiso sean la seña de identidad de nuestro pueblo”, concluyen.

Sabores de la Vid es mucho más que una vinoteca: es un proyecto con raíces, construido con paciencia, criterio y un profundo respeto por la tierra y las personas. Berna y Miguel han demostrado que es posible crecer sin perder la esencia, y que el éxito de un negocio también se mide por su capacidad para tejer comunidad. Como ellos mismos dicen: “Cada botella que vendemos es un puente entre quien la elabora y quien la disfruta. Y ese puente lo queremos construir aquí, en Alaquàs”.